¡Madre mía! Si antes de empezar a escribir he tenido que desempolvar un poco esta sección de lo abandonada que la tenía… Llevaba mucho tiempo sin pasarme por aquí, la verdad, y sin ir al cine también –¡cómo lo necesitaba!–.

Aprovechando estas fechas tan navideñas y de no hacer nada –ojalá fuese así, he estado liadilla entre trabajos y apuntes de clase–, me he podido poner más o menos al día con alguna de las películas que tenía pendientes en mi cuaderno de estrenos, empezando –como no­– por el estreno de Star Wars: Episodio VIII – Los últimos Jedi (Rian Johnson). Sin embargo, hoy vengo a comentar otra de las películas de las que he podido disfrutar durante estos días y con la que creo que voy a ser más objetiva a la hora de criticar –lo siento, en mi casa somos unos frikis de las Guerras de las Galaxias y me va a tirar más la pasión intergaláctica a la hora de comentarla que la objetividad rigurosa–, The Disaster Artist.

Aún así, se han quedado pendientes en el tintero películas como El autor (Manuel Martín Cuenca), El gran showman (Michael Gracey), La librería (Isabel Coixet), Perfectos desconocidos (Álex De La Iglesia), Wonder Wheel (Woody Allen),…

¿Qué os han parecido a vosotros? ¿Cuál me recomendaríais?

 

ARGUMENTO

The Disaster Artist narra la historia real de la producción de la película The Room, la cual ha sido considerada como “una de las peores películas de la historia“. Dirigida en 2003 por Tommy Wiseau, este filme independiente se ha estado proyectando en salas –completamente llenas– por todo Estados Unidos desde hace más de una década, convirtiéndose en una película de culto para la sociedad norteamericana.

Sin embargo, el filme dirigido por James Franco es una comedia adaptada de la novela de Greg Sestero sobre su participación en el rodaje, que retrata la historia de dos inadaptados en busca de un sueño, convertirse en grandes estrellas de cine, y la peculiar relación de amistad que surge entre ambos.

Todo comienza en una clase de interpretación donde un joven Greg Sestero (Dave Franco) está paralizado por sus nervios e inseguridades, barreras que le impiden convertirse en una estrella de la gran pantalla. De repente, una larga melena negra y un hombre con demasiados cinturones como para contarlos irrumpe en el escenario con un acento de lo más extravagante, al grito de “¡Stella!”. Es nuestro Tommy Wiseau (James Franco). Este será el principio de una amistad de lo más singular que les llevará a cumplir su sueño común de actuar en Los Ángeles. Sin embargo, la vida de ambos protagonistas tomará rumbos diferentes: Greg empezará a interpretar pequeños papeles, mientras que Tommy solo encontrará puertas cerradas que le harán replantearse su carrera cinematográfica. El mundo le da la espalda, así que decide producir su propia película, un drama cuyo resultado será un conjunto de escenas de lo más absurdas y llenas de momentos involuntariamente cómicos debido a la terrible interpretación de sus protagonistas.

Durante el largometraje, te surgirán 3 preguntas como espectador:

  • ¿Quién es Tommy Wiseau?
  • ¿Cuántos años tiene?
  • ¿De dónde narices saca el dinero y ese acento tan peculiar?

 

OPINIÓN

Siendo sincera, no sabía qué esperar sobre esta película. Sin ver ningún tráiler ni leer ninguna sinopsis y apenas sabiendo un poco de lo que iba, me metí en la sala de cine para dejarme sorprender por la mente artística y singular de su director James Franco. El resultado fueron casi dos horas sin parar de reírme de una manera que se aleja bastante del género de comida absurda, lleno de bromas fáciles; The Disaster Artist te ofrece un humor más complejo, plagado de guiños a la película original y que te hace establecer un vínculo inmediato con sus personajes.

Los primeros minutos de cinta son esenciales para ayudarte a conectar con sus protagonistas –eso sí, de primeras piensas: «¡¿Pero qué es esto?!»–, y profundizar en sus motivaciones y aspiraciones; aparte de ser un tiempo clave para acostumbrarte a las rarezas de Tommy y entender que no es un personaje, sino que su naturaleza es tal y como nos la presentan. Gracias a eso, eres consciente que The Disaster Artist va más allá de varios gags a la película original, siendo una oda a sus protagonistas, al fracaso y a la atmósfera que rodeó el rodaje de The Room, del cual no se tiene constancia.

Por otra parte, los diálogos también son un punto muy importante que ayuda a conectar la vida de Tommy y Greg con los personajes que les toca interpretar –Johnny y Mark–, ya que durante la película te das cuenta que es una repetición absurda de sus vidas, las cuales parecen otra comedia. Este es un punto que puede pasar por alto para quien está viendo el filme, pero que es parte de la genialidad de James Franco como homenaje a esta película de culto.

«The Disaster Artist es una oda al fracaso, al proceso de creación y a la mediocridad, invitándonos desde el humor a sumergirnos en el hedonismo más absurdo» (El Cine en la Sombra)

The Disaster Artist me ha parecido la comedia más divertida de este 2017, así como la mejor película dirigida por James Franco, cuyo cine independiente se sale de los registros interpretativos que han caracterizado toda su carrera como actor. Además, su interpretación como Tommy Wiseau supera con creces a la del original. Parece un caso en el que el alumno supera al maestro y no es de extrañar, especialmente, cuando se hace desde la admiración y la perspectiva de un fan dispuesto a homenajear a uno de sus ídolos cinematográficos. En este caso, el actor no solo se limita a imitar a Tommy, sino que se convierte en él y crea un personaje entrañable, con un aura de misterio que engancha.

A lo largo de la película, se puede ver la química y complicidad que desprenden los hermanos Franco, convirtiendo la cinta en algo muy personal y cercano. Además, los muchos cameos que aparecen también la transforman en un proyecto hecho para y por los actores, siendo todo un regalo audiovisual.

Es un largometraje que va más allá de hacer una simple imitación desde el punto cómico, sino que nos retrata el mundo mediocre que existe detrás de Hollywood, desde el cariño y el respeto. Termina convirtiendo el lema de “el único limite es el que te pones tu mismo” en un cántico a lo absurdo, a que es posible todo lo que te propones incluso cuando no tienes idea de por dónde te sopla el viento.

Nota importante: Creo que es una película que está hecha para verla en versión original –aunque esto es algo que se debería de hacer con todas…–, para así disfrutar de la interpretación pura de James Franco como Wiseau.

 

PREMIOS

2017: Festival de San Sebastián: Concha de Oro (mejor película)

2017: Globos de Oro: Nominada a Mejor película comedia y Actor comedia (Franco)

2017: Premios Independent Spirit: Nominada a Mejor actor (James Franco)

2017: National Board of Review (NBR): Mejor guion adaptado

2017: Premios Gotham: Mejor actor (James Franco)

2017: Critics Choice Awards: 4 nom. incluyendo Mejor comedia y Actor (Franco)

2017: Satellite Awards: Nominada a Mejor guion adaptado y Actor (James Franco)

2017: Sindicato de Actores (SAG): Nominada a Mejor actor (James Franco)

The Disaster Artist ha revolucionado la 65ª edición del Festival de San Sebastián, tras llevarse la Concha de Oro después de casi 20 años sin que una comedia se llevara el premio a la Mejor Película.

 

FICHA TÉCNICA

Título original: The Disaster Artist

Año: 2017

Duración: 106 min.

País: Estados Unidos

Género: Comedia| Basado en hechos reales| Biográfico| Cine dentro del cine

Dirección: James Franco

Guion: Scott Neustadter, Michael H. Weber

(Libro: Greg Sestero, Tom Bissell)

Reparto: James Franco, Dave Franco, Alison Brie, Josh Hutcherson, Seth Rogen, Zac Efron, Sharon Stone, Bryan Cranston, Kate Upton, Hannibal Buress, Jacki Weaver, Nathan Fielder, Jerrod Carmichael, Zoey Deutch, Kristen Bell, Lizzy Caplan, Megan Mullally, Jason Mantzoukas, Adam Scott, Eliza Coupe, J.J. Abrams, Tommy Wiseau, Melanie Griffith, Judd Apatow, Christopher Mintz-Plasse, Zach Braff, Randall Park, Greg Sestero, Bob Odenkirk

Música: Dave Porter

Puntuación: 8/10

 

TRAILER:

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