Una Caperucita de tantas

Marie Beschorner Pin it

Una fina línea de gotas color escarlata se deslizaba por su blanquecina y suave piel, aquella piel que tantas veces había sido golpeada y maltratada por los entresijos del amor. Su mirada se perdía en un punto lejano de la pared de mármol blanco de calacatta, aquel que había elegido con las reformas de su nuevo hogar, con la ilusión de una recién casada dispuesta a cumplir su papel de buena mujer y complacer a su recién estrenado marido. Olía a su champú favorito, al champú de lavanda que le había acompañado toda una vida. Sin embargo, aquel olor dulzón se mezclaba con el amargo y seco aroma de los Lucky Strike. Un cigarrillo a medio consumir asomaba por sus labios, con la marca de …

Miradas para recordar

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Cuando andas por la calle, ¿no te ha pasado que alguna vez has cruzado la mirada con la persona que viene de frente y durante ese corto momento has sentido algo? Llámalo sorpresa, curiosidad, temor, impacto, nostalgia, etc. Hay muchos tipos de miradas y todas ellas a cada uno nos hacen sentir algo único que nos pertenece, que se queda entre esos dos perfectos desconocidos durante las breves décimas de segundo en las que se tarda en dirigirse hacia dos polos totalmente opuestos. Miradas de desconocidos que se cruzan en mitad de un semáforo en verde. Miradas curiosas que se estudian durante el breve momento que dura darse la espalda. Miradas interrogativas que te dejan con ganas de conocer más a un perfecto desconocido con …

Dibujos sobre arena mojada

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Podía sentir el agua del mar rozando mis pies desnudos, su ir y venir sin fin. Podía hundir mis dedos sobre la arena mojada, levantando pequeños bloques de arena compacta. El sonido de las olas ocupaba todo mi campo auditivo, era como llevar cascos conectados al dispositivo mar. Lo mejor era sentir el calor del sol bañando mi rostro, con ese calor único del atardecer de agosto, suave y tostado, delicado y dulce, como un amante cuidadoso. Me encantaba extender los brazos y sentir la brisa marina sobre mi piel, haciendo bailar mi vestido azul a su son, besando aquellas partes quemadas por el calor del sol, despeinando mi ya desordenada larga melena morena. Podía estar con los ojos cerrados y sentir todo eso, no …

La casa de mis sueños

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En aquel pueblo los rumores estaban a la orden del día, se podría decir que formaban tan parte del lugar como los propios habitantes. Se acumulaban como el polvo en las estancias de cada casa, volviéndose poco a poco parte de las historias populares que llenaban las conversaciones de sus vecinos. Siempre se repetían los mismos cuentos llenos de chismes y supersticiones y daba igual el lugar en donde apareciesen: en el pequeño y siempre vacío mercado, donde los comerciantes intentaban vender sus escasos y caducos productos; en la escuela, cada vez más llena de aulas sin niños y libros que se deshacían como el hojaldre; en las granjas que se habían quedado sin más animales que sacrificar o criar; en los campos secos y …