Lunes de sí quiero. De mojarnos haciendo y deshaciendo planes. Desmontando torres de arena y forjando castillos de acero. Noches para pasear descalzos en el tejado. Cerveza en mano. De bebernos a morro y de relamernos la espuma de los labios. Bailes improvisados, sin música en los zapatos. Suena la lluvia y los truenos golpean …